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Cómo escribir una propuesta académica

¿Qué es una propuesta académica?

La construcción de proyectos académicos es un requisito cada vez más frecuente en diferentes ámbitos académicos: ya sea para la finalización de una carrera, solicitar financiamiento para una investigación o beca, o al presentar una solicitud a un comité de ética para la aprobación de un proyecto de investigación, hoy en día es indispensable poder escribir una propuesta clara, completa y bien estructurada.

Un proyecto o propuesta académica es, básicamente, un documento escrito en el que se propone una idea a ser estudiada o investigada.

Si bien la forma de los proyectos suele ser general, algunos detalles pueden variar dependiendo la institución en donde se presente: en ocasiones se pueden requerir algunos apartados además de los básicos, en otras ocasiones se divide el proceso en dos pasos: una presentación inicial breve y una ampliación posterior.

En todo caso, este es un paso a paso para comenzar una propuesta desde cero:

¿Cómo escribir un proyecto académico paso a paso?

Cada institución tendrá guías propias referidas a aspectos de forma de la propuesta (fuente, tamaño, interlineado, etc). Pero existe una aceptación generalizada respecto al contenido del mismo:

Una propuesta se compone de secciones que abarcan: el estado del arte (es decir, los antecedentes teóricos), los objetivos y las preguntas de investigación que se pretenden responder; una descripción y justificación del método elegido para obtener la respuesta y un cronograma (y presupuesto, en caso de ser requerido).

Primer paso: antes de escribir, pensá:

El primer paso para comenzar a planear tu proyecto es pensar qué es lo que te gustaría estudiar. Este puede parecer un paso muy básico, pero es fundamental que lo que propongas esté en línea con tus intereses.

En principio será una idea amplia y vaga, pero funcionará como horizonte. A medida que avanzas se recortará (mucho!) y definirá mejor. A partir de ella podrás plantear tu pregunta y objetivos, que será el esqueleto de tu proyecto; pero para poder plantear objetivos y preguntas, es necesario un paso previo.

Segundo paso: la revisión:

Una vez que tenes una idea de qué te gustaría investigar, es necesario que hagas una revisión del tema con el objetivo de poder encontrar lo que llamamos “laguna de conocimiento”, es decir, un vacío de conocimiento al que puedas aportar algo con tu proyecto.

Este es uno de los pasos más difíciles y que requiere mayor esfuerzo: los aportes al conocimiento se hacen a pequeños pasos, con granitos de arena. Inevitablemente tendrás que ir recortando tu idea inicial a lo largo del proceso.

A partir de tu revisión podrás contruir el “estado del arte”, es decir, el background del tema que te propones estudiar. Este apartado busca describir qué se conoce del tema en la actualidad y cómo ha avanzado el conocimiento al respecto a lo largo del tiempo.

Tercer paso: Definí tu pregunta y objetivos

Las preguntas de investigación pueden o no explicitarse, pero es importante que puedas plantear una para que sirva como guía. No debe ser, sin embargo, una pregunta regular, mientras más detalles y especificaciones, mejor: Qué te gustaría saber, qué material/población vas a usar, referido a qué periodo de tiempo?.

Los objetivos serán la forma en la que vas a responder a esta pregunta. El objetivo general responde a ella directamente, y los objetivos específicos son metas menores que te permitirán lograr, como pasos, aquel objetivo general.

Explicar por qué este problema en particular es relevante en este momento representa la “justificación” de tu proyecto.

Cuarto paso: elecciones metodológicas

El mundo de las metodología es el más amplio y (probablemente) el más confuso para quienes se inician en la escritura de proyectos. Las opciones para estructurar tu metodología pueden ser abrumadoras. No dejes que este paso te desaliente. 

En síntesis, la metodología debería expresar qué tipo de investigación propones y cómo esta metodología te ayudará a cumplir tus objetivos y, por lo tanto, intentar responder a tu pregunta.

Claro que inicialmente, en propuestas de proyectos esta área será aún incipiente; algunos aspectos básicos que deberían incluirse son: 

  • ¿Es este un estudio cuantitativo, cualitativo o mixto?
  • ¿Cuáles serán las herramientas con las que colectarás la información? entrevistas, focus groups, revisiones, etc, etc, etc.
  • Intentá delimitar: período de tiempo (en qué periodo de tiempo se ubica el fenómeno que buscas conocer), la muestra y población (qué irás a incluir en tu proyecto para recolectar esta información). 
  • Existe muchísima información adicional que podría ser necesaria ahora o en el futuro: consideraciones éticas, guías de entrevistas o encuestas, herramientas de recolección y/o análisis de datos.

Quinto: Cronograma y otras informaciones

Será importante, para quien presentes esta proyecto, entender si tu propuesta es o no viable en términos presupuestarios, de recursos y de tiempo.

Tu propuesta debe ser realista, por ello es importante que establezcas pasos y tareas a lo largo del período de tiempo que dispongas para llevar adelante tu propuesta; de la misma forma, es recomendable incluir cuáles recursos implicará realizar esta propuesta. En ocasiones los recursos necesarios no son más que tu computadora para escribir y leer, en otros casos quizás necesites la asistencia de alguien o la inversión o compra de materiales.


La hoja en blanco frente a nosotros cuando nos proponemos escribir un proyecto académico puede parecer una tarea titánica, eterna. Pero es también la clave para una carrera de éxito. Por eso, es importante que puedas establecer una estrategia clara paso a paso, que te asegure una propuesta sólida y convincente.

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